Un año

Un año que nunca va a pasar porque sigue presente en nuestros nuevos amigos, experiencias y recuerdos.

Gracias a cada persona que formo parte de esta Ruta, podemos asegurar que nadie pasó de largo.

“El pensamiento de correr el Mundo le invadió entonces: se dio cuenta de que había aprendido todo, salvo a viajar. (…) Así pues, yo os pregunto: ¿qué es un joven que no ha hecho dos o tres veces la vuelta al Mundo(…)? ¿Para qué puede servir, en consecuencia? ¿Sabe si podría salir de apuros en las diversas eventualidades en que podría ponerle un viaje de larga duración? Si no ha gustado un poco la vida de aventuras, ¿cómo va a atreverse a responder de sí mismo? En fin, algunos millares de millas recorridas por la superficie de la Tierra para ver, observar, e instruirse son el indispensable complemento de la buena educación de un joven…”

– Julio Verne, “Escuela de Robinsones”

Último momento.

Hay  muchas razones por las que una persona o dos personas  emprenden un viaje. Sea cual sea esa razón, los viajes nunca son fragmentos aislados en el espacio tiempo, los viajes forman parte de la misma línea temporal en la vida de una persona en la que se encuentran el trabajo, el estudio, los amigos, la familia, y todas esas situaciones, buenas y malas. Eso significa que por más pequeño que sea un viaje, deje una enseñanza o no (o CREAS que no) también es parte de la vida, ni más ni menos, fuera de la magia que puedan ponerle o sacarle.

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AUTOSTOP LADO E (Ecuador): Las tradiciones familiares

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¿Qué estaría haciendo un sábado a las 11 de la mañana? Aquellos sábados en los que visito a mi familia podría estar preparándome para almorzar juntos, compartir esas grandes comidas llenas de charla, risas. Qué lindo es el momento previo del almuerzo: tomar un mate, contar cuantos cubiertos faltan en la mesa, el acomodar las sillas porque siempre somos muchos -¡no te comas el pan, espera a que lleguen todos!-

Me encanta ese caos, esa desorganización familiar que siempre termina con estómagos llenos y corazones contentos. De repente, el efecto doopler… la tierra seca que se siente debajo  en las zapatillas mientras se espera al lado de la ruta. Sigue leyendo